lunes, 23 de mayo de 2016

Haciendo un "kamishibai" japonés

Kamishibai es una palabra japonesa cuyo significado es algo así como "teatro de papel". Es una forma de contar cuentos que encanta a la audiencia infantil por su sencillez.

Se basa en ir pasando una serie de láminas delante de un pequeño escenario, narrando un cuento o cualquier historia que queramos relatar. A ese pequeño escenario se le llama "butai" y suele ser una estructura de madera o cartón, en tonos neutros para no distraer a los niños de la historia que se cuenta. Es un artilugio similar a la foto que os mostramos.


Si estáis interesados en saber más cosas sobre este arte teatral japonés podéis visitar esta página que os recomiendo:  kamishibai.educacion.navarra.es

Nos han planteado, como último proyecto, fabricar un kamishibai (bueno, realmente un butai) y por supuesto no nos hemos podido negar. Además queríamos hacer algo distinto a lo visto hasta ahora: como el teatro en sí es un "viaje a la aventura", nuestro  butai va a ser "la maleta" que contendrá el relato.

Después de analizar el trabajo nos pusimos manos a la obra. Una vez teníamos claras las dimensiones, empezamos a crear la estructura principal: el escenario por donde se irían desplazando las imágenes.


Creamos también las puertas que se abren, durante la representación, o se cierran si no se está gastando el artilugio. Posteriormente las unimos a la estructura principal con una bisagra de cartulina y forramos todo el conjunto con papel kraft, lo que le dio la robustez a la que estamos acostumbrados en nuestros acabados:





Se tenía claro que no se quería añadir color ni elementos que distrajeran del objetivo del kamishibai:  prestar atención a la historia que se está contando, no al artilugio.

Una vez llegados a este paso analizamos el resultado y decidimos añadirle varios accesorios de tipo práctico. Pusimos unas bridas de cartón para cerrar la maleta cuando no se utilizara y completamos el conjunto con unas piezas que mantendrían abiertas las puertas durante la representación.


Para el proceso de acabado pintamos las correas con un producto que oscurece, contrasta y que le da un toque rústico al conjunto y añadimos un asa para los desplazamientos (¡dónde habéis visto una maleta sin asa!). Unos sencillos velcros nos sirveron para el cierre hermético de la maleta.

He aquí algunas fotos más del resultado final:



2 comentarios:

  1. Mi maleta!!! preciosa, mejor de lo que me esperaba! sois unos auténticos profesionales!! encantada con vuestro trabajo y con el uso que le estoy dando a esta maleta! gracias de verdad

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    1. Hola, Sara. ¿Qué tal?
      ¡¡Que bien!!. Nos alegramos mucho de que superara tus expectativas y de que la estés utilizando mucho. Gracias.
      Un abrazo.

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